Vuelvo con el tema de escritos… lo siento…
Aquí os dejo un peluche-targeta de felicitación cuyo nombre es Atilio. La verdad es q es una larga historia. Resulta que a mí no me gustan los peluches, pero una de mis amigas no lo sabía y me regaló ESTO para mi último cumpleaños…. si, les hago una lista con lo que no quiero, pero me lo regalaron de todas formas. Así que les pedí que me lo firmaran en plan targeta y ahora me gusta un poco más (aunque siga siendo un peluche) porque es un recuerdo de mis amigos. Ya veis un peluche puede convertirse en un texto, en comunicación al fin y al cabo.









